Carta de Presentación

Una de las mayores satisfacciones que puede tener una persona es saber que los conocimientos que le permiten ayudar a otros se van a transmitir a las generaciones futuras. Y es precisamente en este contexto donde se encuadra el afán que todos nosotros tenemos como personas, como médicos y como cardiólogos, por dar a los médicos residentes una docencia de altura, desde la perspectiva más humana y profesional de la que seamos capaces. Ciertamente nuestro empeño es mayor si cabe cuando vemos en estos jóvenes el deseo de adquirir los conocimientos necesarios para prestar una buena atención cardiovascular a nuestros pacientes. Desde esta perspectiva, y con la ilusión de aquel que comienza un proyecto, el equipo humano de cardiólogos del Complejo Hospitalario de Mérida pretende crecer, sabiendo que los comienzos son siempre difíciles, pero siendo también conscientes de que es en el esfuerzo donde reside la esencia del éxito.

Actualmente nos encargamos de la formación de médicos internos residentes de otras especialidades que no son Cardiología, y estamos encantados de ello. Sin embargo, como ya he comentado previamente, queremos seguir creciendo en nuestro afán por transmitir nuestros conocimientos, y es por esto, unido a nuestro deber ético de agradecer con la misma moneda la formación que a nosotros se nos ha dado, por lo que pretendemos en un futuro crear en nuestro propio hospital la unidad docente de formación de médicos residentes de Cardiología, cuestión que ya ha comenzado a dar su primeros pasos.

Esperemos que nuestra ilusión y empeño se contagie a todos los médicos que se forman con nosotros, y por ende, a todos nuestros pacientes, destino último y esencial de todo nuestro esfuerzo. Con ciencia, a conciencia y con paciencia, seguro que lo logramos.

  

Atentamente

Carlos Palanco Vázquez
Tutor de Cardiología del Complejo Hospitalario de Mérida